martes, 27 de octubre de 2026

DATOS SOBRE TRATAMIENTO EXPECTANTE EN PE SEVERA

Gynec online


La preeclampsia de inicio temprano con características de gravedad, diagnosticada antes de las 34 semanas de gestación, complica aproximadamente el 0,5 % de los embarazos y se asocia con una morbilidad y mortalidad materna y perinatal considerables.

 Aunque el parto sigue siendo el tratamiento definitivo, en pacientes cuidadosamente seleccionadas se puede optar por un manejo expectante con el fin de prolongar el embarazo y mejorar los resultados neonatales, siempre que las condiciones materna y fetal se mantengan estables.

Las tasas de morbilidad materna notificadas durante el manejo expectante oscilan entre el 5 % y el 25 %, dependiendo de la selección de las pacientes y de las definiciones de los resultados.

El manejo expectante requiere una vigilancia estrecha en el entorno hospitalario, ya que la preeclampsia grave a menudo evoluciona durante el transcurso del embarazo.

El manejo actual durante la atención expectante incluye evaluaciones seriadas de la madre y el feto, profilaxis de convulsiones con sulfato de magnesio, administración de corticoesteroides prenatales y tratamiento antihipertensivo para reducir los riesgos asociados a la hipertensión grave aguda, manteniendo al mismo tiempo la perfusión uteroplacentaria.

Por lo general, los fármacos antihipertensivos orales se ajustan de forma gradual, mientras que los agentes intravenosos se administran ante episodios de hipertensión grave que requieren tratamiento urgente.

Las investigaciones previas que han evaluado los factores de riesgo de morbilidad materna tras un manejo expectante se han centrado en la gravedad inicial de la enfermedad o en el momento del parto, prestando poca atención a la evolución del tratamiento antihipertensivo durante el ingreso hospitalario.

El objetivo de este estudio fue evaluar la asociación entre la intensificación del tratamiento antihipertensivo durante el manejo expectante de la preeclampsia de inicio temprano con características de gravedad y los resultados maternos adversos.

De las 713 personas a las que se les diagnosticó preeclampsia con características de gravedad durante el periodo de estudio, 396 (55,6 %) cumplieron los criterios de inclusión

Entre ellas, 157 (39,6 %) no requirieron un aumento en la dosis del tratamiento antihipertensivo durante el manejo expectante, mientras que 100 (25,2 %), 84 (21,2 %), 33 (8,3 %) y 22 (5,6 %) requirieron 1, 2, 3 y ≥4 aumentos de dosis, respectivamente.

Las pacientes que requirieron un aumento en la dosis del tratamiento antihipertensivo presentaron tasas más elevadas de hipertensión crónica y una edad gestacional menor al momento del diagnóstico de preeclampsia con características de gravedad

Las cifras de presión arterial sistólica y diastólica al momento del diagnóstico no mostraron diferencias entre los grupos.

Se observó un incremento gradual en la tasa del desenlace adverso materno compuesto en función del número de aumentos en la dosis de antihipertensivos durante el ingreso hospitalario

No se observaron diferencias estadísticamente significativas en las tasas del desenlace neonatal adverso compuesto ni en otros resultados neonatales entre las distintas categorías de aumento de dosis

La mediana del tiempo de latencia aumentó según la categoría de incremento de dosis: pasó de 4 días en las pacientes que no requirieron ajustes a 5, 7, 7 y 11 días en aquellas que recibieron 1, 2, 3 y ≥4 aumentos de dosis, respectivamente

A medida que aumentaba el número de ajustes de dosis, se hizo más frecuente el parto debido a una hipertensión no controlada —pasando del 35,0 % en pacientes sin ajustes de dosis a más de dos tercios en aquellas con ≥3 aumentos de dosis .


Hallazgos principales: El aumento de la intensidad del tratamiento antihipertensivo durante el manejo expectante de la preeclampsia con características de gravedad se asoció con un mayor riesgo —dependiente de la dosis— de presentar un desenlace materno adverso compuesto.

Los principales desenlaces neonatales no difirieron significativamente entre las distintas categorías de escalada de dosis.

Resultados en el contexto de lo que ya se conoce: Hasta donde sabemos, este es el primer estudio que evalúa sistemáticamente el aumento de la intensidad del tratamiento antihipertensivo como un marcador dinámico y longitudinal de la evolución de la enfermedad durante el manejo expectante de la preeclampsia con características de gravedad.

El modelo *Preeclampsia Integrated Estimate of RiSk* (fullPIERS) se desarrolló para estimar el riesgo de desenlaces maternos adversos en un plazo de 48 horas y hasta 7 días tras el ingreso, en pacientes con preeclampsia en cualquier edad gestacional, utilizando variables clínicas y de laboratorio disponibles en el momento de la presentación.

Sin embargo, el modelo fullPIERS y su sucesor basado en aprendizaje automático, PIERS-Machine-Learning (ML), son herramientas fundamentalmente estáticas y ninguna de ellas ha sido validada para su uso repetido durante el manejo expectante.

Los hallazgos actuales complementan trabajos previos al demostrar que el aumento de la intensidad del tratamiento antihipertensivo —una medida longitudinal de la progresión de la enfermedad— puede aportar una dimensión temporal a la evaluación del riesgo durante el manejo expectante.

La asociación observada —dependiente de la dosis— entre la administración repetida de antihipertensivos por vía intravenosa y el desenlace materno adverso compuesto refuerza la idea de que la hipertensión grave persistente, durante el manejo expectante, identifica a pacientes con un mayor riesgo de complicaciones maternas.


METRORRAGIA DE LA POST MENOPAUSIA CASO CLINICO REAL

DE Gynec online

  • paciente de 65 años metrorragia, paciente delgada -ecograficamente anexos normales endometrio 15 mm? cual es la conducta?

La conducta a seguir es derivación urgente a ginecología para realizar una biopsia endometrial (preferiblemente por histeroscopia con visualización directa). Se trata de una paciente de 65 años con hemorragia posmenopáusica (metrorragia) y un endometrio de 15 mm, un grosor muy superior al umbral de seguridad, lo que hace obligatorio descartar patología endometrial maligna o premaligna.

  • La histeroscopia demuestra endometrio  vascularizado- biopsia endometrio proliferativo sin atipias

El resultado anatomopatológico es benigno (endometrio proliferativo sin atipia), lo que descarta hiperplasia atípica o carcinoma endometrial, pero el hallazgo de "endometrio proliferativo" en una paciente posmenopáusica no es un estado normal y requiere manejo y seguimiento adicionales

  • Dado que la paciente es delgada (no evidencia de conversión significativa periférica a estrógenos) ni administración exógena de estrógenos se solicita dosificación de estradiol y hormona antimulleriana.  Resultado E2 162 HAM 4.6

Los resultados de estradiol (E2) de 162 pg/mL y hormona antimülleriana (AMH) de 4.6 ng/mL en una paciente posmenopáusica delgada de 65 años constituyen una combinación altamente sospechosa de tumor ovárico de células de la granulosa.

Con esta sospecha se solicita nueva ecografía trans vaginal y resonancia magnética pélvica

  • No se ven imágenes patológicas con estas imágenes, que conducta seguir?

Posibilidad de tumor microscópico: Existen reportes de casos que documentan tumores de células de la granulosa con un diámetro de solo 5 mm.  A pesar de la baja sensibilidad del método para tumores de la granulosa se le solicito PET que no obstante-no mostró lesión

  • Como seguir?

Para esta paciente de 65 años, posmenopáusica, sin necesidad de preservar la fertilidad, si la sospecha bioquímica persiste y no se logra localizar la lesión- Dado que la paciente presenta hiperestrogenismo evidente y cambios proliferativos endometriales, la extirpación de la fuente ovárica de secreción hormonal es un tratamiento razonable.

Después de la cirugía, se debe realizar un examen patológico completo del ovario extirpado (incluyendo cortes seriados) para confirmar el diagnóstico.

proximamente la AP

viernes, 23 de octubre de 2026

QUE HACER CON TEST HPV POSITIVO MAS L SIL

TEST HPV MAS CITOLOGIA L SIL

Aunque la regla general es la colposcopia, el manejo puede ser aún más directo si se conoce el genotipo:

·         Si es VPH 16 o 18: La indicación de colposcopia es directa y firme, independientemente de que la citología sea LSIL. Estos genotipos tienen el riesgo más alto y no requieren más estratificación .

·         Si es otro genotipo de alto riesgo: La colposcopia sigue siendo la recomendación estándar por la suma de VPH positivo + LSIL, tal como se ha descrito.

Un punto clave sobre el manejo

Es fundamental no confundir el hallazgo citológico de LSIL con un diagnóstico histológico de CIN 1 (lesión confirmada por biopsia). La citología LSIL es solo una "pista" en la superficie. La colposcopia con biopsia es la que determinará si realmente hay una lesión y de qué grado es. Muchas infecciones por VPH con LSIL son transitorias y se resuelven solas, pero es necesario descartar primero una lesión de mayor gravedad.

En resumen: ante un VPH positivo con LSIL, el paso a seguir es la colposcopia para evaluar el cuello uterino y, si es necesario, tomar una biopsia dirigida.

TEST HPV MAS L SIL HISTOLÓGICO

Ya no se trata de "buscar" una lesión, sino de vigilar una que ya está confirmada y que, en la gran mayoría de los casos, se resolverá sola.

La conducta estándar es la observación conservadora (conducta expectante), no el tratamiento inmediato. La razón principal es que el CIN 1 no es un cáncer ni una lesión precancerosa en sentido estricto; es una manifestación de la infección por VPH que tiene una alta tasa de regresión espontánea (del 60% al 80% en 1-2 años) .

 Plan de Seguimiento Recomendado El esquema habitual, basado en guías como las de ASCCP y organismos internacionales, es el siguiente:

1.       Momento de la reevaluación: Se recomienda realizar un control con test de VPH y citología (co-test) a los 12 meses de la biopsia diagnóstica .

2.       Conducta según el resultado del control a los 12 meses:

o    Si ambos son negativos (VPH negativo y citología normal): Se considera que la lesión ha regresado. La paciente puede volver al tamizaje de rutina (por ejemplo, repetir el test de VPH cada 3 o 5 años según el programa de su país) .

o    Si el VPH persiste positivo (especialmente VPH 16 o 18) o la citología es anormal (ASC-US o mayor): Se debe derivar a colposcopia para reevaluar el cuello uterino. La persistencia del VPH, especialmente de genotipos de alto riesgo, indica que el riesgo de que exista una lesión oculta de mayor grado (CIN 2/3) es más alto .

  Excepciones Importantes: Cuándo el manejo puede ser más agresivo

Aunque la regla general es la observación, hay escenarios en los que el médico puede optar por un manejo más intervencionista o un seguimiento más estrecho:

·         Discordancia entre la citología previa y la biopsia: Si la citología que motivó la colposcopia era de alto grado (HSIL o ASC-H) pero la biopsia solo muestra CIN 1, existe la preocupación de que la biopsia no haya sido representativa. En estos casos, se recomienda revisar las muestras o realizar una conización diagnóstica (LEEP) para descartar una lesión de mayor grado oculta .

·         Persistencia prolongada: Si el CIN 1 persiste más allá de 2 años, se puede considerar la posibilidad de tratar la lesión (mediante LEEP) o continuar con la observación, evaluando factores como la edad, la paridad y la preferencia de la paciente .


Pacientes inmunosuprimidas:
El riesgo de persistencia y progresión es mayor, por lo que el seguimiento debe ser más cuidadoso

Puntos Clave para la Paciente

·         No es cáncer: El CIN 1 es un cambio celular benigno asociado a la infección por VPH. El objetivo del seguimiento es asegurarse de que no progresa.

·         El tratamiento no elimina el virus: Ningún tratamiento ( LEEP) elimina el VPH del organismo. Solo elimina las células anormales. El sistema inmune es el que finalmente aclara la infección en la mayoría de las personas.

·         La vacunación sigue siendo útil: Aunque ya haya una infección por un genotipo, la vacuna puede proteger contra otros genotipos de alto riesgo que no tenga.

En resumen: ante un VPH positivo con biopsia de CIN 1, el paso a seguir es esperar y controlar con citologia y nuevo test a los 12 meses, reservando la colposcopia para los casos en los que el VPH persista o la citología se altere.


QUE HACER CON TEST HPV POSITIVO

A continuación, se presentan las recomendaciones clave basadas en guías internacionales recientes (OMS, ASCCP) y documentos de referencia regionales.

1.       Estratificación según el Genotipo Viral

La guía de la OMS (2026) y la ASCCP (2025) enfatizan el uso de la genotipificación para decidir la conducta.

  •       VPH 16 o 18 positivos: Se recomienda derivación directa a colposcopia para evaluación visual del cuello uterino, independientemente del resultado de la citología en muchos escenarios . Estos genotipos confieren el riesgo más alto de lesión precancerosa (CIN3+) o cáncer.
  •        Otros genotipos de alto riesgo (ej. 31, 33, 35, 52, 58): La conducta preferida es el triaje con citología (Pap). Si la citología resulta anormal, se deriva a colposcopia; si es normal, se recomienda un seguimiento más estrecho (por ejemplo, repetir el test de VPH en 1 año) .

2.     

3.       Puntos Importantes sobre el Manejo Clínico

No hay tratamiento antiviral específico para el VPH: El manejo se centra en detectar y tratar las lesiones precancerosas (CIN2/CIN3) antes de que progresen. La infección viral en sí misma puede aclararse espontáneamente por el sistema inmune.

 Resumen de Algoritmo Práctico (Basado en ASCCP/OMS)

  1. VPH 16/18 (+): → Colposcopia.

  2. VPH otro alto riesgo (+), Citología Normal: → Repetir VPH en 1 año (o triaje con doble tinción si está disponible).

  3. VPH otro alto riesgo (+), Citología ASC-US o mayor: → Colposcopia.

jueves, 22 de octubre de 2026

COMO INTERPRETAR EL COCIENTE ANGIOGÉNICO DE PREECLAMSIA (sFlt-1/PlGF)

Gynec online

sFlt-1/PlGF esta disponible en nuestro pais y es un recurso fundamental para diferenciar preeclampsia de HTAc pero ademas como pronóstico en preeclamsia severa de pretérmino

El cociente de factores angiogénicos (habitualmente sFlt-1/PlGF) en la preeclampsia se interpreta como un indicador del desequilibrio angiogénico placentario: un valor elevado refleja un exceso del factor antiangiogénico (sFlt-1) frente al proangiogénico (PlGF) y se asocia a mayor gravedad y riesgo de complicaciones materno-fetales. No existe un único punto de corte universal; la interpretación depende del contexto clínico (diagnóstico, predicción de complicaciones, edad gestacional).

Umbrales e interpretación clínica

Los valores varían según el objetivo y la población estudiada. Los datos más relevantes son:

Predicción de progresión a preeclampsia grave en 2 semanas (pacientes hospitalizadas)

< 40: riesgo bajo. Un valor por debajo de este umbral tiene un alto valor predictivo negativo (en torno al 96%) para descartar progresión a preeclampsia grave a corto plazo .

≥ 40: riesgo elevado. Se asocia a un riesgo significativamente mayor de complicaciones maternas y fetales en las dos semanas siguientes .

Predicción de complicaciones en preeclampsia pretérmino

Un estudio reciente en pacientes con preeclampsia pretérmino (24-36 semanas) encontró un aumento progresivo del riesgo conforme sube el cociente :

≥ 206: mayor riesgo de restricción del crecimiento intrauterino, preeclampsia grave, trombocitopenia y menor edad gestacional al nacer.

≥ 655: se añade mayor riesgo de síndrome HELLP y proteinuria significativa. En la práctica clínica, valores en este rango suelen asociarse a la necesidad de finalizar la gestación en pocos días .

≥ 1000: se asocia además a mayor riesgo de muerte fetal intraútero, lo que puede condicionar la indicación de finalización del embarazo .

Limitaciones a tener en cuenta

No es un diagnóstico aislado: la preeclampsia se diagnostica por hipertensión y proteinuria u otros signos de disfunción orgánica. El cociente es una herramienta de apoyo para estratificar el riesgo.

Contexto de uso: su uso está aprobado principalmente en embarazos únicos hospitalizados por trastorno hipertensivo, entre las 23 y 34 semanas . Los puntos de corte pueden diferir en embarazos múltiples o en otros escenarios.

Tendencia, no solo valor absoluto: la evolución del cociente a lo largo del tiempo puede aportar información adicional sobre el riesgo.

En resumen, un cociente bajo tranquiliza y ayuda a descartar progresión grave a corto plazo, mientras que un cociente alto alerta sobre un mayor riesgo de complicaciones y puede 


CERCLAGE ABDOMINAL- (no repetir el vaginal)

Gynec online    HOY- EN PRENSA Para publicar


Resumen del Artículo: Cerclaje Transabdominal (TAC)¿Qué es y por qué usarlo?El TAC fue desarrollado hace más de 60 años y ofrece ventajas sobre el cerclaje transvaginal (TVC) por colocarse más alto en el cérvix (nivel del orificio interno) y en un entorno estéril. Reference 1 link ¿A quién se recomienda?Pacientes con parto prematuro espontáneo previo <28 semanas a pesar de un cerclaje vaginal indicado por historia o ultrasonido. Reference 2 link ¿Cuándo realizarlo?Preferiblemente antes del embarazo, ya que se asocia a mejores resultados y menos complicaciones. Reference 3 link ¿Cómo se realiza?Se prefiere la técnica laparoscópica (LTAC), posiblemente robótica, por menor pérdida de sangre, menos infecciones y recuperación más rápida. Reference 4 link Reference 5 link Durante el embarazoProgesterona vaginal desde las 16 semanas Reference 6 link Parto por cesárea programada a las 38 semanas Reference 7 link El TAC generalmente se deja in situ para embarazos futuros Reference 8 link ComplicacionesPoco frecuentes, menos del 5%, menores con LTAC que con cirugía abierta. Reference 9 link

SEXO EN EL EMBARAZO?

Gynec online-  RESUMEN DE EDITORIAL DEL PROXIMO NUMERO DE AJOG-MMF


American Journal of Obstetrics & Gynecology MFM, Artículo 102117, Copyright © 2026 Elsevier Inc.


La actividad sexual es un indicador reconocido de bienestar tanto en adultos no gestantes como en gestantes.  En este artículo, el término «sexo» o «actividad sexual» se refiere principalmente al coito vaginal —

En este número de *AJOG MFM*, Capozzi et al. presentan un estudio prospectivo sobre la actividad sexual en 197 personas gestantes (de 18 años o más) en la zona de Parma, Italia.

El estudio evaluó la actividad sexual durante el embarazo mediante el Índice de Función Sexual Femenina (FSFI, por sus siglas en inglés), aplicado a las 35 semanas de gestación y a los 6 meses tras el parto.

La edad media de las participantes era de 33 años, con un índice de masa corporal de 23 kg/m²; 108 de las 197 personas (55 %) eran nulíparas. Del total de 197 participantes, 144 (73,1 %) mantuvieron actividad sexual durante la etapa final del embarazo.

De hecho, existe una amplia evidencia científica que respalda la seguridad y los múltiples beneficios de la actividad sexual —incluido el coito vaginal— durante el embarazo

Un libro reciente titulado «Sexo y embarazo» (*Sex and pregnancy*) resume de manera excelente la evidencia científica existente sobre este tema.

Farine D., Tobias Gonzalez P.: Sex and pregnancy . 2023 . Cambridge medicine

 Resulta lamentable, por ejemplo, que el cristianismo y otras religiones hayan fomentado la abstinencia hasta el matrimonio y la búsqueda de la concepción, cuando se ha demostrado que la exposición al semen antes de la concepción conlleva beneficios, entre ellos una menor incidencia de preeclampsia.

Se han desmentido muchos mitos sobre el sexo durante el embarazo, lo que demuestra que no solo es seguro, sino que, a menudo, conlleva beneficios .

Hace muchos años, mientras analizaba los datos de un ensayo aleatorizado —realizado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano— sobre la vaginosis bacteriana y *Trichomonas vaginalis*, descubrí que una mayor frecuencia de relaciones sexuales durante el segundo trimestre  se asociaba con una reducción del 40 % en los partos prematuros, en comparación con la ausencia de actividad sexual.

Al principio, pensé que había cometido algún error en el análisis estadístico; sin embargo, los estadísticos confirmaron mis resultados, y mi coautor, el Dr. Klebanoff, me explicó que esta asociación es un hecho constatado en muchos otros estudios. Señaló que la relación «más sexo = menos partos prematuros» podría deberse, en parte, a que las personas más sanas —con menos afecciones médicas— tienden a mantener más relaciones sexuales; por tanto, un mejor estado de salud se asocia tanto a una mayor actividad sexual como a una menor incidencia de partos prematuros.

Sin duda, existen riesgos asociados a las relaciones sexuales durante el embarazo. Estos riesgos están relacionados, en su mayor parte, con la posibilidad de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS), tales como clamidia, gonorrea, sífilis, herpes, *Trichomonas vaginalis*, hepatitis B y C, VIH y el virus del papiloma humano. El uso de preservativos puede mitigar estos riesgos vinculados a las ITS. Asimismo, existen algunas contraindicaciones, )PP , RPM ).

Cabe destacar que no hay pruebas de que la actividad sexual aumente los riesgos en casos de placenta previa o *vasa previa*.  La gran mayoría de las personas continúan manteniendo relaciones sexuales de forma segura durante el embarazo, observándose una disminución natural y esperable de la actividad sexual tanto en el primer como en el tercer trimestre, así como en el periodo inmediatamente posterior al parto.

 En conclusión, la actividad sexual durante el embarazo —incluyendo el coito vaginal y otras prácticas— conlleva numerosos beneficios, presenta pocos riesgos (que además son prevenibles) y cuenta con muy pocas contraindicaciones. Por lo tanto, se debe fomentar la práctica de relaciones sexuales durante el embarazo en la gran mayoría de las personas gestantes.