"Es propio de aquellos con mentes estrechas, embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza" Antonio Machado
martes, 5 de septiembre de 2023
Laser para tratamiento de síntomas vaginales en la postmenopausia?
CESÁREA DEL EXPULSIVO- COMO DESIMPACTAR LA CABEZA FETAL
Una de las cesáreas que más dificultades y complicaciones es
la del período expulsivo con cabeza ya encajada. Se acompaña de complicaciones algunas graves
para madre e hijo.
La falta de espacio para desencajar la cabeza fetal lleva
frecuentemente a desgarros uterinos, con sangrado abundante- lesiones vesicales
y ureterales- y para el futuro mayor incidencia de parto prematuro.
Hay mayor trauma fetal
y los problemas para elevar la cabeza fetal hasta la incisión uterina
pueden verse agravados por los intentos de sacar la cabeza durante una
contracción uterina que limita la flexión de la columna fetal.
Estas dificultades pueden estar asociadas con traumatismos del parto, como fracturas de cráneo, hemorragia subgaleal e intracraneal, y/o retrasar el nacimiento de un feto ya comprometido, lo que lleva a encefalopatía isquémica hipóxica y, en raras ocasiones, a muerte perinatal.
1.
Desimpactación manual vaginal- pre incisión
Las pautas canadienses sugieren mantener las piernas de la
mujer en estribos y bajarlas de modo que los muslos queden paralelos al abdomen
de la mujer, una posición llamada “pata de rana”, para facilitar la
desimpactación vaginal antes de la incisión y/o durante la operación.
Si decide adoptar este enfoque, el equipo debe asegurarse de
tener mesas de operaciones adecuadas donde se pueda mantener esta posición sin
comprometer el soporte anestésico- la desimpactación se realiza como sigue
2.
The Fetal Pillow –
es un dispositivo que se inserta por vía vaginal, antes de iniciar
la cesárea, para elevar la cabeza fetal, - el dispositivo es un globo de
silicona suave que se infla constantemente hacia arriba desde una plataforma
debajo del globo. Se utiliza cuando se realiza una cesárea tercer plano o parto
vaginal fallido.
Un metanálisis
italiano 10 estudios con 1326 mujeres), publicado en 2021, informó una
reducción del intervalo entre la incisión y el parto, una reducción de la
pérdida de sangre estimada y una reducción de las tasas de extensión de la
incisión uterina y transfusión de sangre.
La revisión también sugirió una posible mejora en algunos resultados neonatales, incluido el pH arterial y la reducción de los riesgos de sepsis e ingreso a la UCIN.
3.
Desimpactación abdominal
El diámetro transversal de la
pelvis materna suele ser más ancho por encima de la cabeza impactada que el
diámetro anteroposterior. Por lo tanto, al obstetra puede resultarle útil
introducir la mano en dirección anterolateral para llegar por debajo de la
cabeza del feto, manteniendo la muñeca recta y el brazo en la línea media para evitar
la aplicación de presión sobre los ángulos uterinos
La biomecánica del trabajo de
parto sugiere que una cabeza flexionada presenta el diámetro anteroposterior
más pequeño de la cabeza fetal en la pelvis. El obstetra debe establecer la
posición de la cabeza fetal e intentar pasar la mano por la cara o el occipucio
para flexionarlo. Luego se debe elevar la cabeza hacia la incisión uterina con
el tirón aplicado hacia la cabeza de la mujer, y no hacia el techo, hasta que
esté fuera de la pelvis.
El obstetra debe intentar mantener
el brazo recto, en la línea media y paralelo al cuerpo de la mujer para evitar
presión sobre el segmento inferior del útero y presión lateral sobre los
ángulos uterinos que pueden ser vulnerables a los desgarros. Esto se puede facilitar
ajustando la altura de la mesa o usando un escalón, y el obstetra girando hacia
la cabeza de la mujer si usa su mano dominante, o hacia los pies de la mujer si
usa su mano no dominante. La cabeza del feto debe elevarse de manera tranquila
y controlada; el obstetra debe utilizar toda la mano para mantener la flexión
de la cabeza del feto, evitando al mismo tiempo cualquier movimiento brusco o
la aplicación de presión con las yemas de los dedos. Los obstetras pueden
flexionar y elevar la cabeza del feto más fácilmente usando su mano no
dominante.
4.
Relajación Uterina
Puede ocurrir una contracción uterina cuando el operador
introduce su mano en el útero, provocando la inmovilización de la columna fetal
y dificultando la desimpactación de la cabeza fetal. Una pausa en esta etapa
brinda tiempo para la relajación uterina espontánea. El uso planificado de tocoliticos puede
ayudar
5.
Desimpactación vaginal por empuje
Usando una mano y dedos para elevar suavemente la cabeza
fetal.
Algunos informes de han sugerido una asociación entre la
técnica de empuje vaginal y la fractura de cráneo perinatal, aunque el
mecanismo preciso de la lesión no está claro. Es axiomático que empujar hacia
arriba la cabeza fetal con uno o dos dedos podría aumentar el riesgo de
traumatismo fetal; sin embargo, esto no explica las fracturas parietales más
comunes que no pueden relacionarse con la presión directa de los dedos. Además,
es difícil flexione la cabeza utilizando únicamente las yemas de los dedos; La
desimpactación vaginal manual realizada correctamente con los dedos en forma de
copa facilita una mejor flexión y elevación de la cabeza fetal. Para lograr un acceso vaginal adecuado para
esto, las piernas de la mujer deben reposicionarse en semilitotomía con las
rodillas flexionadas y los muslos en abducción.
La desimpactación vaginal es un proceso combinado en el que
el obstetra operador intenta desimpactar desde arriba y el médico ayuda
empujando hacia arriba desde abajo.
El asistente (partera u obstetra) debe insertar toda su mano
en la vagina -Los dedos deben avanzar hacia el hueco sacro y extenderse a lo
largo de la cabeza fetal. , con la superficie palmar aplanada de los cuatro
dedos y el pulgar utilizada para acunar la cabeza fetal. Los médicos deben
evitar usar las yemas de los dedos o solo uno, dos o tres dedos para empujar
hacia arriba vaginalmente.
Se deben evitar los movimientos de presión y la aplicación
de presión puntual excesiva. Si no se logra ningún progreso o si alguno de los
médicos considera que no es seguro continuar, se debe abandonar la
desimpactación vaginal y reposicionar las piernas fuera de la semilitotomía.
6.
Desimpactación por extracción podálica reversa
La extracción podálica inversa se utiliza ampliamente a
nivel internacional, particularmente en entornos de bajos recursos- pero- puede aumentar el riesgo de lesiones en las
extremidades, incluidas fracturas femorales y humerales por lo que es esencial
que los obstetras estén capacitados sobre cómo realizar estas técnicas de parto
de manera segura.
El operador debe introducir su mano en el segmento superior
del útero para agarrar uno o ambos pies fetales. Si es difícil identificar un
pie, el operador puede seguir la espalda del bebé, pasar por las nalgas y bajar
hasta una pierna para agarrar un pie. Los pies pueden estar resbaladizos y se
puede utilizar una compresa. Se debe aplicar tracción constante y continua a
uno o ambos pies hacia los pies de la mujer para flexionar la cintura y sacar
las piernas y las nalgas. Después de que las nalgas hayan salido a través de la
incisión uterina, para sacar los brazos, el cuerpo del bebé debe debe rotarse
suavemente en la línea media, asegurándose de que la espalda esté anterior y
rotando al bebé para sacar cada brazo por turno (maniobra de Lovset), evitando
al mismo tiempo cualquier aplicación de presión en el abdomen del bebé.
Después del parto de ambos brazos, se debe aplicar una
tracción suave hacia la cabeza de la mujer para sacar la cabeza del feto. Si la
cabeza no sale fácilmente con una tracción suave, se puede emplear una maniobra
de Mauriceau-Smellie-Veit para flexionar la cabeza del bebé. Para lograr esto,
el operador debe apoyar el cuerpo del bebé sobre su brazo, y promover la
flexión colocando su primer y tercer dedo sobre los pómulos del bebé mientras
aplica presión simultánea en el occipucio con la otra mano; Debe evitarse la
hiperextensión del cuello fetal.
7.
Maniobra de Patwardhan
Es una modificación de la extracción de nalgas inversa, en
la que los brazos se extraen primero. Se utiliza más comúnmente en la India,
donde se desarrolló la técnica por primera vez.
Esta es también una técnica
que requiere una formación especializada y eficaz y una práctica dedicada,
posiblemente mediante simulación (ver
artículo )
8.
Ampliación de la incisión
Si no hay acceso suficiente para que el operador expulse la
presentación de nalgas se puede realizar una incisión en T o en J invertida
para mejorar el acceso.
El operador debe asegurar una visión operativa clara y
protejer al bebé usando su mano no dominante entre la incisión y el feto
mientras realiza una incisión vertical hacia arriba en el segmento superior. Es
posible que el operador también necesite extender la incisión uterina si
encuentra un anillo de Bandl.
Todas estas maniobras deben ser enseñadas mediante
simulación- la eficacia comparativa y el
entrenamiento simulado pueden verse en el artículo original
jueves, 31 de agosto de 2023
Embolia de líquido amniótico
Embolia de líquido amniótico
miércoles, 19 de julio de 2023
PREVENCION DE PREECLAMPSIA
Encontramos que la aspirina, los suplementos de calcio, la
HBPM (hep. de bajo peso m.), los suplementos de vitamina D y el ejercicio fueron más eficaces en
comparación con los controles para prevenir la preeclampsia/hipertensión
inducida por el embarazo.
Los efectos profilácticos de la HBPM, los suplementos de
vitamina D y el ejercicio fueron tan eficaces como la aspirina y suplementos de
calcio.
Respecto al ejercicio, tendió a ser superior a la aspirina y
los suplementos de calcio en la prevención de la hipertensión inducida por el
embarazo.
Este es la primera evidencia del efecto tanto de la Vitamina D como el de la Heparina de bajo peso molecular en la prevención de pre eclampsia
martes, 13 de junio de 2023
COMO DIAGNOSTICAR FALLA DE INDUCCIÓN
Los datos contemporáneos han disipado este concepto erróneo
de que la inducción aumenta las cesáreas-
en realidad ( si esta bién hecha
con protocolos OMS actuales) disminuye el riesgo de parto por cesárea,
independientemente del riesgo obstétrico o del estado del cuello uterino.
Despues de estos trabajos (fundamentalmente el ARRIVE TRIAL)
han aumentado las inducciones a las 39 semanas.
Pero hay confusión en diagnosticar falla de inducción
Falla de inducción no es trabajo de parto detenido o falta
de descenso de la presentación- Falla de
inducción es que la paciente no ingrese en fase activa del parto. El
diagnóstico de fase latente prolongada espontánea no se aplica para la
inducción.
Rouse y colaboradores
( Rouse DJ. Obstet Gynecol 2000;96:671–7) instituyó un protocolo que ordenó al menos 12 horas de oxitocina
tras rotura de membranas sin progresión de lo latente a la fase activa del
trabajo de parto (definida por ellos como 4 cm dilatados y al menos 90% borrado
o 5 cm independientemente del borrado) antes de proceder a la cesárea para la indicación de inducción fallida del
trabajo de parto. (Un N de 509).
Delas mujeres que
estaban en latente fase después de 6 horas, 39% lograron parto vaginal, al
igual que el 28% todavía en el fase latente a las 9 horas, y 13% a las 12 horas
sin aumento de la morbimortalidad.
4 estudios subsecuentes obtienen resultados similares con
18 hs sin cambiar resultados neonatales.
Otros estudios (N 9700)
menos del 2 % falla la inducción luego de 18 hs . (. Kawakita T, Reddy UM, Iqbal SN, et al.
Duration of oxytocin and rupture of the membranes before diagnosing a failed
induction of labor. Obstet Gynecol 2016;128:373–80.)
Otro estudios de Grobman muestra 5% a 15 horas- si todos
muestran que cuando mas se prolonga la entrada en fase activa más probable la
cesárea.
Para la ACOG falla de inducción es 12 a 18 hs con inducción y membranas rotas
sin entrar en fase activa.
No sabemos si esto es aplicable a las obesas que tienen
respuestas disfuncionales a la inducción.
No sabemos si estos criterios son extrapolables a cesareadas
anteriores
No hay estudios de duración en pacientes sin romper membranas
CONCLUSION
Aunque no existen ensayos aleatorizados los observacionales tienen consistencia en muestran
que si las condiciones de la madre y el feto lo permiten, al menos de
12 a 18 horas de oxitocina debe administrarse después ruptura de la membrana
antes de considerar que la inducción del parto fracasó porque no progresó a la fase activa
jueves, 1 de junio de 2023
25 recomendaciones de la nueva Guía ADA 2023 sobre Diabetes y Embarazo
Management of Diabetes in Pregnancy: Standards of Care in Diabetes—2023
1 Comenzando en la pubertad y continuando luego, en todas
las personas con diabetes y potencial reproductivo, se debe incorporar el
asesoramiento previo a la concepción.
2 Se debe discutir la planificación familiar y la
anticoncepción eficaz (con consideración de anticoncepción reversible de acción
prolongada) y usar hasta que el plan de
tratamiento de un individuo y la HB A1C (glucosilada) estén optimizados para el embarazo.
3 El asesoramiento previo a la concepción debe abordar la
importancia de lograr niveles de glucosa tan cerca de lo normal como sea
posible con seguridad, idealmente A1C <6,5 % , para reducir el
riesgo de anomalías congénitas, preeclampsia, macrosomía, parto prematuro y
otras complicaciones
4 -Diabéticas que están planeando un embarazo debería
comenzar a recibir atención en la preconcepción en una clínica
multidisciplinaria que incluye un endocrinólogo, especialista en medicina
materno-fetal, nutricionista, y especialistas en educación y cuidado de la
diabete cuando esté disponible.
5-La atención preconcepcional estándar debe ampliarse con un
enfoque adicional en la detección de comorbilidades de la diabetes y sus
complicaciones.
6-Tanto en casos de diabetes tipo 1 preexistente o diabetes
tipo 2 que son están planeando un embarazo o que se presenten ya embarazadas
deberían ser asesoradas sobre el riesgo de desarrollo y/o progresión de la
retinopatía diabética. Deben realizarse exámenes oculares idealmente antes del
embarazo o en el primer trimestre y luego deben ser supervisado cada trimestre
y durante 1 año posparto según lo indicado por el grado de retinopatía.
7-Debe monitorearse glucemia en ayunas y posprandial. Los objetivos de glucosa están en ayunas
glucosa plasmática <95 mg/dL y glucosa posprandial de 1 h <140 mg/dL o
glucosa posprandial de 2 h <120 mg/dL.
Algunas personas con diabetes preexistente también debe controlar la
glucosa en sangre antes de las comidas.
8-La Hb A1C (glucosilada) es ligeramente más baja durante el
embarazo en personas con y sin diabetes.
Idealmente, el objetivo de A1C en el embarazo es <6 % si esto se puede lograr sin una hipoglucemia
significativa, pero el objetivo puede estar relajado a <7% si es necesario para evitar la hipoglucemia.
9-Cuando se usa además de la glucosa en sangre pre y
posprandial una monitorización glucosa
continua , este seguimiento puede ayudar a lograr el objetivo de A1C en
diabetes y el embarazo.
10-El monitoreo continuo de glucosa en tiempo real puede
reducir la macrosomía y la hipoglucemia neonatal en el embarazo complicado por
tipo 1 diabetes. Se pueden usar además de, pero no se deben usar como sustituto
del control de glucosa en sangre para lograr los objetivos glucémicos óptimos
pre y posprandial.
11-El cambio de comportamiento en el estilo de vida es un
componente esencial de manejo de la gestación diabetes mellitus y puede
suficiente como tratamiento para muchos individuos La insulina debe ser
agregado si es necesario para lograr objetivo glucémico.
12-La insulina es el medicamento preferido para tratar la
hiperglucemia en la diabetes mellitus gestacional. Metformina y gliburida no
debe usarse como primera línea agentes, ya que ambos cruzan la placenta al
feto.
13-Metformina, cuando se usa para tratar síndrome de ovario
poliquístico y inducir la ovulación, debe ser descontinuado a fines del primer
trimestre.
14- La tele-medicina
para embarazadas con diabetes mellitus gestacional mejoran los resultados en
comparación con la atención presencial estándar.
15- La insulina debe usarse para controlar la diabetes tipo
1 en el embarazo. La insulina es la
preferida para Diabetes tipo 2 en el embarazo. Múltiples inyecciones diarias o
tecnología de bomba de insulina se puede utilizar en el embarazo complicado por
diabetes tipo 1.
16- Embarazadas con diabetes tipo 1 o la tipo 2 debe recibir
aspirina en dosis bajas 100–150 mg/día comenzando a las 12 a las 16 semanas de
gestación a reducir el riesgo de preeclampsia.
17- En embarazadas
con diabetes e hipertensión crónica, una presión arterial umbral de 140/90 mmHg
para el inicio de la terapia se asocia
con una mejor resultados del embarazo que reservar el tratamiento para casos
graves de hipertensión, sin aumento en riesgo de peso al nacer pequeño para la
edad gestacional. Hay datos limitados sobre el óptimo límite inferior, pero la
terapia debe ser disminuido con presión arterial <90/60 mmHg.
El objetivo de presión arterial de 110–135/85 mmHg
18- Medicamentos potencialmente dañinos en el embarazo (es
decir, inhibidores ACE, bloqueadores receptor de angiotensina y estatinas)
deben ser suspendidos antes de la concepción
19- la resistencia a la insulina Disminuye dramáticamente
inmediatamente después del parto, y los requerimientos de insulina necesitan
ser evaluados (ajustados generalmente a un 50% menos ).
20- Un plan anticonceptivo debe ser discutido e implementado con todas las personas con diabetes.
21- personas con sobrepeso/Obesidad y antecedentes de
diabetes mellitus gestacional, deben recibir intervenciones intensivas en el
estilo de vida y/o metformina para prevenir la diabetes
22- Se recomienda la lactancia materna para reducir el
riesgo de diabetes tipo 2 - debe tenerse en cuenta a la hora de elegir si
amamantar o alimentar con fórmula
23-Individuos con antecedentes de diabetes mellitus
gestacional deben someterse a exámenes de detección de por vida para el
desarrollo de diabetes tipo 2 o prediabetes cada 1 a 3 años
24-Las personas con antecedentes de diabetes mellitus gestacional deben estudiarse antes del embarazo siguiente, para identificar y tratar la hiperglucemia y prevenir malformaciones .
25- La atención posparto debe incluir evaluación psicosocial
y apoyo para el autocuidado
martes, 16 de mayo de 2023
MAS EVIDENCIA SOBRE EL MEJOR MOMENTO PARA NACER
JAMA
Network Open. 2023;6(5):e2313162. doi:10.1001/jamanetworkopen.2023.13162
(Reprinted) May 12, 2023
La inducción electiva del trabajo de parto se define como la
inducción en ausencia de cualquier indicación médica.
Históricamente, se ha desaconsejado la inducción electiva
debido al mayor riesgo asociado de cesárea.
Sin embargo, esto no es una comparación apropiada, dado que
la conducta expectante no siempre (mas bien pocas en nuestro país) terminan en
un parto.
Se debe comparar
expectante incluyendo las inducciones más adelante a las 41 más las cesáreas.
El ARRIVE trials demostró que en realidad (con esta
corrección metodológica) que las tasa de cesáreas son menores con la inducción
electiva que con la conducta expectante, sin aumento de efectos adversos
neonatales.
Varios estudios post ARRIVE demostraron beneficios
neonatales.
Pero es verdad que la mayoría excluyeron pacientes con
elevado IMC.
Este estudio tuvo como objetivo investigar las complicaciones
relacionadas con el trabajo de parto después de la inducción electiva a las 39
s. en comparación con expectante e
incluyó mujeres nulíparas y multíparas, así como aquellas con IMC alto o
aquellos que se someten a una prueba de trabajo de parto después de una
cesárea.
Se trata de un enorme metanalisis de 14 grandes estudios con
más de 1, 6 millones de pacientes
La tasa de cesáreas es menor.
Las hemorragias y la necesidad de
cesárea de emergencia no fueron diferentes.
Menos fetos macrosómicos en el grupo de inducción y menos apgar bajo, sin diferencias en ingresos a CTI neonatal y distocias
Los resultados fueron similares cuando fueron estratificados por paridad. Paradójicamente (menos macrosomía) entre las mujeres nulíparas, la inducción electiva a las 39 fue asociada con una mayor probabilidad de distocia de hombros
Estos hallazgos sugieren que en comparación con manejo expectante, la inducción electiva del trabajo de parto a las 39 semanas de gestación se asocia con mejores resultados maternos neonatales como los estudios previo
Esto proporciona evidencia adicional que sugiere la seguridad de la inducción del trabajo de parto a las 39 semanas. Es importante destacar que estos resultados pueden ser aplicables a un campo obstétrico más amplio de población, dada la inclusión de mujeres tanto nulíparas como multíparas, individuos con un IMC mayores de 30, y mujeres en prueba de trabajo de parto después de una cesárea previa.